El valor educativo de la lectura está en las experiencias narradas, reales o ficticias, que nos abren expectativas de vida y nos fortalecen personalmente, ofreciéndonos posibilidades de aprendizaje social y de desarrollo personal. Y es que, los autores, influidos por sus vivencias y su contexto, hacen partícipe al lector de su mundo, al tiempo que nos transmiten sus creencias y valores. El lector, con independencia de su edad, construye un cuadro mental sobre la narración, se identifica con los personajes y con las situaciones, estableciendo durante la lectura relaciones emocionales con los personajes que conviven en las historias. Los acontecimientos que transcurren en los textos, así como los personajes que participan, se convierten en modelos de experiencias vicarias, que pueden orientar nuestras decisiones y nuestros propios juicios sobre el comportamiento que podemos o debemos adoptar; pero, para ello, es necesario guiar las lecturas y orientar las actividades hacia el reconocimiento y el análisis de los aspectos que nos interesan potenciar a partir de los textos.

Las novelas gráficas son un género en auge destinado a jóvenes y adultos. Cada obra contiene un argumento completo, generalmente una historia extensa, escrito en formato cómic y con soporte de libro. La combinación del lenguaje gráfico y visual le confiere una gran capacidad de expresión, favoreciendo la empatía con los personajes, ambientes, situaciones y estados emocionales que proyecta.

Las novelas gráficas que hemos seleccionado (Arrugas de Paco Roca y María y yo de Miguel Gallardo, editadas por Astiberri) nos permiten, de una forma entretenida y dinámica, conocer un poco más sobre diferentes realidades sociales. Son un vehículo de sensibilización y concienciación de determinados problemas que solemos dejar de lado, que nos acercan al conocimiento social y, desde ahí, podemos profundizar en los diferentes aspectos vinculados con las temáticas de las novelas: en este caso, la discapacidad y los mayores. Estas novelas gráficas nos pueden ayudar a reflexionar, eliminar prejuicios y modificar actitudes. Para ello, en las guías de lectura se proponen actividades que motivan la reflexión, el análisis de los personajes, sus acciones y sus emociones, el estudio del contexto, la profundización en las actitudes y aspectos relevantes, para acercar al lector al mayor conocimiento de una realidad social actual. También es un importante apoyo los recursos de Internet, a los que acudimos en ocasiones para buscar más información.

Estos materiales forman parte de los procesos de animación a la lectura, ya que intentan facilitar este proceso, siendo la herramienta de la que nos servimos para estimular el debate y ampliar el conocimiento especializado.

Cada una de las guías incluye diversas actividades que los alumnos han de realizar después de la lectura. Las actividades de las guías están diseñadas para que puedan realizarse con los alumnos de los últimos cursos de Educación Secundaria y de Bachillerato e, incluso, podrían aplicarse en los primeros años de Universidad, en algunas titulaciones. La lectura de las novelas puede hacerse en una única sesión o dividirla en varias sesiones; en cuyo caso, es recomendable segmentar las actividades en las distintas sesiones de lectura.

A continuación indicamos una serie de consejos para la utilización de estas guías de lectura, de manera que, a modo de manual de instrucciones, sirva de orientación a los educadores para poner en práctica las actividades:

  1. Estas guías son solo son un instrumento para facilitar la labor del educador.
  2. Se proponen una serie de actividades con carácter lúdico y, generalmente, oral y grupal.
  3. Las actividades son solo propuestas que el educador debe seleccionar/adaptar.
  4. Es preferible disponer de conexión a Internet para poder realizar adecuadamente todas las actividades.
  5. No hay respuestas erróneas, el objetivo es leer, disfrutar de la lectura y reflexionar conjuntamente sobre el contenido de la obra leída.